Mostrando entradas con la etiqueta Sociedad.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sociedad.. Mostrar todas las entradas

sábado, 8 de marzo de 2008

8 de marzo: Jornada de reflexión.

A mí me gustaría saber sobre qué hay que reflexionar en este día. Nunca he entendido que se nos diese a los votantes un día para decidir nuestro voto. Estoy convencida de que nadie decide en el último día qué va a votar. Tengo esa idea romántica de las ideologías, pienso que uno debe sentirse de derechas o de izquierdas, así que, partiendo de esta premisa, entiendo a los que dudan entre votar a IU o al PSOE, pero no a los que no saben si votar al PSOE o al PP. Estos últimos siempre me han parecido carentes de ideas propias, siempre los he visto como personas que se apuntan al carro del vencedor.
De modo que, si realizo este razonamiento, la reflexión es: ir o no ir a votar. Bueno, pues si es así, reflexión acabada: Ir a votar. Y si a uno no el apaña nada, pues vota en blanco, pero, por lo menos, deja constancia de su hartazgo.

Si pensamos en el día que es hoy, quizás la reflexión haga referencia a la situación de la mujer en el mundo.
Sí, supongo que días como éste no sirven sólo a las mujeres para irse a comer con sus amigas y celebrar que se han dejado a los maridos y a los hijos en casa. Supongo que a hombres y mujeres nos da por pensar, aunque sólo sea un poquito, en cómo viven las mujeres en nuestro mundo. Entonces algún listillo o listilla nos dirá: "Pues igual que los hombres, y la que no lo hace es porque es más machista que ellos". A ese tipo de comentarios se les pueden dar muchas respuestas: La semana pasada muerieron 4 mujeres a manos de sus parejas (masculinas, es decir, hombres), el índice de paro femenino es mucho más elevado que el masculino (el de los hombres), muchas empresas no quieren contratar mujeres jóvenes porque temen que tengan hijos y abandonen su puesto de trabajo durante la baja por maternidad (así que contratan a hombres)... Y si dejamos de mirarnos el ombligo y observamos cómo se trata a la mujer en otros países, el panorama es totalmente desolador: lapidaciones, ablaciones del clítoris, burkas....
Así que si hago una reflexión sobre esto llego a la siguiente conclusión: nos queda mucho camino por recorrer para conseguir una igualdad real entre hombres y mujeres.

O igual puedo hacer la reflexión sobre el ASESINATO del ex-concenjal socialista en Mondragón. Pues mira, las cosas ahí las tengo muy claras. Nadie puede defender la libertad con las armas. Libertad no es sinónimo de cobardía. Pero cobardía sí es sinónimo de ETA. No hay nada más cobarde que pegar tres tiros por la espalda a una persona y salir corriendo mientras su hija te grita "¡Asesino! ¡Hijo de puta!". Algún día acabará todo esto y los vascos dejarán de sentir una vergüenza que no les corresponde por lo que hacen un puñado de paisanos suyos. Y saben que en ese sentimiento de odio y repulsa estamos todos los españoles.

Pero la reflexión tal vez tenga que ser sobre lo más cotidiano, sobre lo que nos ocurre en el día a día.
Entonces tendré que echarme la bronca por haber ido a trabajar el jueves y el viernes y no haberme curado bien este resfriado que me tiene completamente sin voz.
O tendré que darles vueltas a la cabeza sobre lo mala que es El origen perdido de Matilde Asensi, la novela que me he leído en estos días de pseudo-convalecencia, y reflexionar sobre cómo es posible que esta mujer venda tantos libros si todos tienen el mismo argumento, tan a lo Indiana Jonnes, y lo único que los diferencia sea que cada uno sucede en un lugar distinto del mundo.
O tendré que recapacitar sobre lo que voy a hacer de comer mañana.
O tendré que pensar en qué hacer en la despedida de soltera de mi amiga Lucía.
O tendré que ir decidiendo que preguntas pondré en el examen que haré el lunes.
O tendré que... dejar de reflexionar, ponerme el termómetro, tomarme el Gelocatil de 1 gramo y meterme en la cama.


domingo, 10 de junio de 2007

NO al concierto de bachilleratos.


A finales del mes de abril, los responsables del área de Educación del gobierno valenciano y los sindicatos, se reunían para discutir aspectos relacionados con la situación laboral de los profesores y maestros de la Comunidad Valenciana. Parecían no llegar a un acuerdo, de modo que uno de esos sindicatos convocó una huelga, que no fue mayoritariamente seguida por los docentes. Sin embargo, de un modo casi inexplicable, tras esa única jornada de paro, el gobierno valenciano decidió conceder algunas de las peticiones sindicales, entre ellas la subida del sueldo de los profesores de la comunidad (cuyo salario era de los más bajos de los docentes españoles).

Unos días después, sin que nadie lo esperara, el gobierno valenciano aprobó la ley por la cual, a partir del curso 2007-2008 se conciertan los bachilleratos privados. Esto significa que, con dinero publico, se subvencionará el 80% de la matricula en estos centros. Es decir, que si una familia pagaba unos 300 euros al mes porque su hijo estudiara en estos centros, ahora pasaría a pagar unos 30. Esta claro que no les interesaba hablar de esto cuando se negociaban otras cosas, porque, de haberlo hecho, los sectores implicados en la educación pública se les hubieran echado encima.

Supongo que los padres que tengan un hijo en un centro privado estarán dando saltos de alegría. He escuchado decir que esta es una medida que iguala a pobres y ricos, pero, si esto es así, ¿tendrán, realmente, las mismas opciones de conseguir una plaza en un centro privado mis hijos y los de Alicia Koplovich? Las diferencias de clase siempre existirán. Es más, a mí me da la sensación de que con medidas como ésta se acentúan todavía más. Os pongo un ejemplo: en otras comunidades autónomas, gobernadas por el PP, esta ley ya está en marcha. Los gobiernos no se han preocupado de la necesidad de dinero en los centros públicos y han destinado el dinero de los impuestos de sus contribuyentes hacia los centros privados. En Madrid, por ejemplo, muchos centros públicos no tienen oferta de Bachillerato porque no tienen alumnos y las autoridades no han hecho nada para asegurar que no se perdiera esa oferta. Entonces, yo me pregunto, ¿y si una familia no puede pagar 30 euros al mes para que su hijo estudie? ¿no estudia? . Entonces, ¿no estamos fomentando una educación para ricos y otra para pobres?

No acepto una ley que considero, como alguien ya ha dicho, legal pero inmoral. No acepto que el dinero público se destine a financiar lo privado. No acepto que no se puedan asegurar puestos de trabajo en el sector público y que se fomente la contratación de profesores en la enseñanza privada. No acepto la demagogia de unos políticos que “me venden la moto” de la igualdad entre pobres y ricos cuando fomentan la desigualdad social…. Y afortunadamente no soy la única que manifiesta su opinión ante algo que considera injusto, así que, desde aquí, va mi animo a los profesores, padres y alumnos que se están manifestando, realizando protestas, firmando manifiestos... para que esta ley no se lleve a la práctica.

Aquí tenéis una serie de enlaces a páginas que comentan el tema, porque la mejor manera de crearse una opinión sobre algo, es estar informado.

miércoles, 7 de marzo de 2007

8 de marzo: Día Internacional de la Mujer

Cada año, cuando llega este día comienza la eterna discusión: ¿por qué si hay un día de la mujer no hay un día de hombre? Son muchos los que opinan que en un clima de igualdad total, días como este no tienen ningún sentido. Pero, me da la sensación, de que lo de la "igualdad total" es una utopía todavía, así que se hace necesario el recordatorio, la llamada de atención. Se hace necesario que, por lo menos una vez al año reivindiquemos los derechos de millones de mujeres que viven en condiciones de desigualdad con respecto a los varones. Y, quizás, algunos de los propósitos de este día no queden en agua de borrajas y salgan adelante.

Este día se celebra desde hace más de 80 años, con él se conmemoran en todo el mundo los esfuerzos que las mujeres han realizado por alcanzar la igualdad, la justicia, la paz y el desarrollo.

Para ello, en los cinco continentes, mujeres de diferentes étnias, que hablan lenguas distintas, que tienen formaciones culturales muy diversas y viven situaciones económicas y políticas muy dispares; organizan eventos para festejar este día y recordar al mundo la necesidad de otorgarles, a todas ellas, los derechos que les corresponden.

La idea de un Día Internacional de la Mujer surgió al final del siglo XIX, que fue, en el mundo industrializado, un período de expansión y turbulencia, crecimiento fulgurante de la población e ideologías radicales. Hay una serie de fechas que resultan muy significativas en lo que se refiere a la historia de este día:
  • El día 28 de febrero de 1909, se celebró en Estados Unidos el primer Día Nacional de la Mujer. Se siguió celebrando esa fiesta el último domingo de febrero hasta 1913.
  • En 1910, a Internacional Socialista, reunida en Copenhague, proclamó el Día de la Mujer, de carácter internacional como homenaje al movimiento en favor de los derechos de la mujer y para ayudar a conseguir el sufragio femenino universal. La propuesta fue aprobada unánimemente por la conferencia de más de 100 mujeres procedentes de 17 países, entre ellas las tres primeras mujeres elegidas para el parlamento finés. No se estableció una fecha fija para la celebración.
  • En 1911, el Día Internacional de la Mujer se celebró por primera vez (el 19 de marzo) en Alemania, Austria, Dinamarca y Suiza, con mítines a los que asistieron más de 1 millón de mujeres y hombres. Además del derecho de voto y de ocupar cargos públicos, exigieron el derecho al trabajo, a la formación profesional y a la no discriminación laboral. Menos de una semana después, el 25 de marzo, más de 140 jóvenes trabajadoras, la mayoría inmigrantes italianas y judías, murieron en el trágico incendio de la fábrica Triangle en la ciudad de Nueva York. Este suceso tuvo grandes repercusiones en la legislación laboral de los Estados Unidos, y en las celebraciones posteriores del Día Internacional de la Mujer se hizo referencia a las condiciones laborales que condujeron al desastre.
  • Entre 1913 y 1914, las mujeres rusas celebraron su primer Día Internacional de la Mujer el último domingo de febrero de 1913. En el resto de Europa, las mujeres celebraron mítines en torno al 8 de marzo del año siguiente para protestar por la guerra o para solidarizarse con las demás mujeres.
  • En 1917, como reacción ante los 2 millones de soldados rusos muertos en la guerra, las mujeres rusas escogieron de nuevo el último domingo de febrero para declararse en huelga en demanda de "pan y paz". Los dirigentes políticos criticaron la oportunidad de la huelga, pero las mujeres la hicieron de todos modos. El resto es historia: cuatro días después el Zar se vio obligado a abdicar y el gobierno provisional concedió a las mujeres el derecho de voto. Ese histórico domingo fue el 23 de febrero, según el calendario juliano utilizado entonces en Rusia, o el 8 de marzo, según el calendario gregoriano utilizado en otros países
Desde entonces hasta ahora, son las Naciones Unidas las que, mediante conferencias mundiales sobre la mujer, han contribuido a que la conmemoración del día conlleve un compromiso político de todas las naciones en favor de los derechos de la mujer y su participación en la vida política y económica.